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La sumisión es un problema de libertad, la libertad es un asunto de autoafirmación. Por eso, quien desea someter,
lo primero que hace es destruir la propia autoestima de su victima. Finalmente para alcanzar la sumisión final,
si es preciso, destruye a la victima.
Esa destrucción comienza desgraciadamente en el ámbito doméstico y está mucho mas cercano y presente de lo
que pudiéramos pensar y no podemos decir que nos encontramos o encontraremos libres de ella pues no se limita,
como creen algunos, a un asunto de genero o sexual, es cierto que aquel que es mas débil físicamente puede ser mas fácil que
pueda sucumbir.
Basándome en las noticias que aparecen diariamente en los medios y en mi propia experiencia, he realizado este autorretrato.
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