El objetivo de una batalla es aniquilar al enemigo. Aniquilar no significa
destruir físicamente pero si dejarle inutilizado para la batalla.
Hay tácticas que recuerdan la práctica amorosa, encierran un alto grado de
ternura, una ternura envolvente que va cerrando caminos y que destruye, mas que
por las armas, por el espíritu. Es este tipo de guerra, la mas aniquilante, es
la que he quiero mostrar en esta obra.
En El jardin de las delicias, en el lado derecho según el
espectador, se aprecia la parte siniestra y terrible de la existencia. La guerra
y la destrucción forma parte de esa faceta humana.
Ternuras de guerra es una instalación y a la vez es un
vídeo, que son independientes, pero que forman parte de un mismo concepto. La
instalación se encuentra en proceso de producción.
Ternuras de guerra, igual que un regimiento, está
formada por elementos independientes, que pueden morir independientemente,
fallar y ser sustituidos independientemente pero que actúan en grupo. Si uno de
los elementos se estropea o no funciona, el resto sigue cumpliendo su misión de
acoso moral.