Puente la Reina
Puente la Reina es un encuentro de caminos. Dos de las rutas del Camino de Santiago se encuentran en esta ciudad. Es un lugar especial para mí. No solo por sus atractivos turísticos, también por otros acontecimientos que le están ligados. 

La conocí por primera vez cuando hice el Camino Aragonés, aquel en que fui tratado como un obispo y en el que descubrí el escondite del Santo Grial. También cuando realicé este camino tuve conocimiento de la existencia de Nuestra Señora Soterrada.

Pocos de los que hacen el camino saben de ella, posiblemente su conocimiento estuviera reservado para mí. 

Cuando hice las etapas del Camino Aragonés, terminé mi recorrido en esta ciudad. Iba acompañado por un amigo que no sintió especial interés por conocer determinados aspectos de ella. Yo siempre curioso con las iglesias y más en esta situación concreta, entré a visitar la Iglesia de Santiago, tema casi obligado en el camino. Era una iglesia impresionante, tenía numerosas imágenes de mejor o pero hechura, no entraré en el tema artístico ni estético. Quizás por cansancio, quizás por designio del santo, fui a sentarme en un banco que se encontraba junto a un altar lateral y fijé mi vista en él. Una mujer, ya mayor, se acercó a mí. Es Nuestra Señora Soterrada. Fue encontrada a las afueras de Ávila, junto a los Cuatro Postes. Por alguna razón que la señora me contó pero que no recuerdo, se decidió que esta imagen no podía estar en Ávila, porque no era el lugar que le estaba destinada. La pusieron pues sobre un asno y le lanzaron al camino; el asno caminó durante días, aparentemente sin rumbo fijo, hasta que finalmente llegó a Puente la Reina, de donde ya no se movió. Vieron pues que este lugar era el elegido por Nuestra Señora. 

Esta sencilla historia me conmovió por cuanto yo era un desconocido absoluto para aquella señora y no había dicho palabra que identificara mi origen: Ávila. Aquella historia estaba destinada para mí.

Es también un lugar importante por cuanto allí vi al Pera por primera vez.

Otros muchos atractivos tiene esta ciudad, como es la Iglesia del Crucifijo de los padres reparadores, y de la que no puedo contar su historia pues no asistí a la explicación que dieron los padres, pero que espero que el Pera, en su visión personal, nos cuente.

Otro atractivo es el puente románico que le da nombre. Es un puente impresionante con seis arcos de medio punto, fue mandado construir en el siglo XI por la Reina Munia para facilitar el paso sobre el río Agra a los peregrinos,