Albergue de peregrinos
Los peregrinos como media suelen andar 30 kilómetros diarios que en ocasiones sobrepasan los 40 y a veces los 60. Este esfuerzo provoca no solo cansancio, sino también distintas heridas y lesiones. Después de una larga jornada andando, necesitan un lugar para descansar y donde reponerse.

Estos lugares, que en un principio tuvieron el carácter de beneficencia y pertenecían en su mayoría a ordenes religiosas, recibieron el nombre de Hospital de Peregrinos.

En la actualidad reciben el nombre de Albergue de Peregrinos y los hay tanto religiosos, como gubernamentales o privados.

Los religiosos y los privados suelen reunir mejores condiciones, sobre todo estos últimos, aunque su precio es algo más caro, siempre asequible.

Los encargados de estos alberques, como recuerdo del primitivo nombre reciben el nombre de Hospitaleros y si exceptuamos los privados, suelen trabajar de forma altruista.