Brasileiro
.Hombre que sin duda disponía de poco tiempo y no supo liberarse del stress de su trabajo, según creo recordar era de Curitiba, ciudad industrial al sur de Brasil y una de las mas ricas de este país, era sin duda un hombre con cierto poder y dinero por la facilidad que tenía para organizar y dar ordenes, incluso fuera de su patria.

La primera vez que le vi, creo que fue en Santo Domingo de la Calzada. Había preparado una cazuela tan inmensa de macarrones que creo que comió medio albergue de ella. Hablaba muy rápidamente como si temiera que el tiempo se estuviera terminando, podría ser.

Siempre dirigía como, cuando y qué se tenía de comer.

Se juntó al grupo del número uno, de el que tenía cara de cabeza de familia y de otros hombres que variaban según las etapas.

A la salida de León sufrieron un gran despiste, pues alguien ha manipulado las flechas que marcan el camino, quizás para que pasen por su pueblo. Lo cierto es que nuestro amigo quedó tirado en San Martín del Camino, también conocido como del Páramo. Sus compañeros sin duda habían seguido y él miraba la carretera con desesperación. El Pera y yo, en aquella ocasión nos alojábamos en un albergue privado por lo que tampoco le pudimos hacer de sustitutos, aunque intentó que nos uniéramos a sus comidas, nosotros preferimos comer en el albergue donde estábamos, aquel día el Pera, además, necesitaba comer carne y con el brasilerio la comida mas normal era un guiso de patatas o de pasta.