Maricarmen la rajada
Amiga madrileña, durante los últimos meses antes de empezar el camino me manifestó en varias ocasiones su deseo de realizarlo también, por lo menos en parte, posiblemente desde León o Ponferrada.

Maricarmen que es psicóloga y partidaria de las constelaciones, terapia un tanto esotérica desde mi punto de vista, nunca se incorporó al camino.

Es muy posible que el Correcaminos tuviera algo que ver en este hecho pues él nos organizó un recorrido en 23 etapas que iban de 30 a 40 kilómetros diarios y esto sin duda la asusto. El que hubiera estado en el país de los dogones me hizo creer que sería capaz de afrontar este reto. La realidad es que quizás por temor a sufrir alguna lesión, en lo cual no estaba descaminada pues todos sufrimos alguna, o por otras razones como pueda ser el temor a perder la amistad de Manuel, por celos, o quien sabe que causas ocultas en la memoria colectiva, ella no vino. Para la próxima ocasión ya la tengo preparada un santero que la libere de estos demonios que la tienen sujeta a su sedentarismo.